This site hosted by Free.ProHosting.com
Google

Enciclopedia
| Home de Senanes | Un dibujo | Bio de Senanes |

 

Nota a Gabriel Senanes Musico del mes en Música en Internet
responde Gabriel Senanes. Buenos Aires, Agosto de 1999.

    Por Fito Oddone

    Grabiel Senanes

 

''una fuente de imágenes sonoras fantasiosas y al mismo tiempo, posibles.''

1) ¿Cual es tu formacion musical?

Muy variada. Tuve la suerte de ir al Instituto Vocacional de Arte Infantil de la calle Garay, a pocas cuadras de donde vivía, a los 4 años. O sea, aún antes de lo que era habitualmente entonces permitido en la institución. Allí hacíamos de todo: teatro, cerámica, danza y música. Recuerdo que la maestra de teatro, la gran titiritera Sarah Bianchi, me pintó un retrato en plena fiesta de fin de año por ser el alumno más chiquito. Al mismo tiempo, empecé a estudiar piano con una vecina, y al tiempo guitarra con una horrible profesora del barrio. Abandoné llorando y con el firme deseo de no volver a tocar más nada. Tiempo después, mis viejos consiguieron otra horrible profesora del barrio. Al principio me gustaba, y practicaba con ganas. Tantas que un día me honró diciéndome que comprara nada menos que la partitura de la milonga Tío José. Entusiasmado, fui y la pedí en puntas de pie en Antigua Casa Nuñez. Me la llevé a casa y la saqué al toque y completa. Embaladísimo, fui a la clase siguiente, y la gorda aquella, que daba clase a 20 al mismo tiempo me dijo que estaba mejor, que siguiera estudiándola. "Pero...si es la primera vez que la toco en clase", le dije quebrado. La gorda se despertó y me felicitó, pero yo ya no quise saber más nada. Otra vez, para siempre. Meses después, mi papá estudiaba guitarra con alguien. Y un día me propuso que yo estudiara con ese alguien. El tipo vino y me preguntó si yo sabía tocar. Por supuesto, le dije que sí. Y que hasta sabía da capo al fine nada menos que la milonga Tío José, como quien dice ya no me queda nada por aprender. Eduardo, porque se llamaba Eduardo el tipo, me dijo que "que bien", "bravo", "te felicito", y qe no venía a enseñarme nada ni que pretendía que estudiara música, ya que era evidente que para un experto milonguero como yo, la música no escondía más secretos. Sólo me dijo que quería tocar para mí. Y así fue. Sacó la guitarra, se sentó y tocó no sé cuanto tiempo sin parar. Yo nunca había escuchado a alguien tocar así, y debo decir que tampoco resultó una experiencia fácil de repetir. Cuando dejó de tocar, luego de revisar siglos de música, yo estaba tan conmovido que no paraba de llorar en un sillón que todavía tengo. Me saludó y se fue. Claro. Era Eduardo Viacava, uno de los talentos más grandes que tuvo una guitarra por detrás. Apenas se fue, pedí a los gritos que yo quería tocar así, y que quería estudiar con él. Fue Eduardo quien recuperó la música para mí. Se suicidó a los 27 años, cuando yo todavía era un pibe, y cuando él todavía un grande que tenía mucha belleza para regalar. Hace un par de años, cuando murió mi amigo Miguel Angel Girollet, decidí dedicar una obra de las pocas que tengo escritas para guitarra (y que él pensaba grabar, como declaró en varios reportajes) a su memoria. Pero también me acordé de Eduardo Viacava, y le agregué una agradecida dedicatoria por aquel íntimo y decisivo recital casero. Esa obra se llama Afrecho y está siendo editada en este mismo momento en Alemania.
Así es que empecé con la música a los 4 y desde entonces sigo estudiando hasta el día y la noche de hoy. Tuve varios profesores de piano, alguno de clarinete y saxo, fui un tiempo a clases de percusión, cursé los Conservatorios Municipal y Nacional, y hasta aquel conservatorio clásico que funcionaba en el teatro Roma de Avellaneda. Entre las lista de profesores, rescato especialmente aquellos que se constituyeron en mis maestros. Particularmente Juan Francisco Giaccobbe, con quien aprendí contrapunto y mucho más. Mariano Drago, mi maestro de dirección orquestal, que me dejó un par de hojas con breves composiciones, o mejor dicho, ideas suyas para que se las orqueste... algún día. Y mi querido amigo y maestro Simón Blech, con quien fuimos compinches tantos años y de quien, sin proponerse enseñarme nada, aprendí tanto. Simón me orientó, enseño y también cuidó. Me honró pidiendome que le escribiera una obra para que él estrenara, pedido que no debe haber hecho así jamás. Esa obra es Hercules en la Perfumería (Si mon blue song chantait...), que tocó con la Sinfónica Nacional. También, el primero de los Tres Retratos entrañables que me encomendó la Orquesta Mayo y estrenó el maestro búlgaro Dmitr Manolov se llama Simón B. y es un regalo a Simón, que ya estaba muy enfermo cuando lo recibió, y que murió dos días antes del estreno, en octubre de 1997, algo que ambos sabíamos que podía pasar. El nacimiento de ambas obras es fruto del gran cariño que nos teníamos, y que el expresaba a veces con tanta calidez, otras con pequeños gestos que encerraban un gran amor y raramente, con ese estilo gruñón que lo hizo una leyenda. Jamás valoré ningún otro piropo profesional como los que vinieron de Simón. Estoy orgulloso de haber sido su amigo y discípulo. Algún día les contaré otras anécdotas. En términos de formación musical, no podría dejar de contabilizar el provecho que significó trabajar en toda clase de boliches, escenarios y circunstancias, acompañando y arreglando para cantantes melódicos, orquestas de carnaval, grupos de rock and roll, bandas chamameseras, grabaciones de todo tipo, tipa y estilo, y una maciza cantidad de etcéteras. He recorrido todo lo que hay entre los carnavales en el club Deportivo Español hasta el Teatro Colón. He tenido grandes maestros de chamamé y de otras ramas del folclore, y ahora que también estoy rodeado por tangueros, empezando por mi querido amigo Enrique Cadícamo, con quien hicimos un tango que enviamos a Francia y estamos tramando un álbum juntos y siguiendo por mi compadre el Negro Suárez Paz, Fats Fernández y otros forajidos con los que hemos hecho pilas de cosas. Todo eso me autoriza a decir que nada de lo musical me es ajeno. Y que me considero muy afortunado con los maestros y amigos que he tenido y tengo.


2) Tocas varios instrumentos...¿Esto es necesario para tu tarea de Director de Orquesta?

Mas que necesario, es conveniente. Permite entender que siente, aún físicamente, cada músico. Y por supuesto, la experiencia de dirigir orquesta es fantástica para escribir música para orquesta. Es a la vez una vacuna de realismo contra la creación de imposibles y otras idioteces instrumentales, a la vez que una fuente de imágenes sonoras fantasiosas y al mismo tiempo, posibles.


3)¿Es frecuente que un compositor se dedique al campo popular y simultaneamente a la llamada musica clasica ?


Creo que no. No sé. Pero por lo pronto, esa estadística se basaría en el reconocimiento demasiado estricto de fronteras entre ambos territorios. Digamos que yo soy en este sentido un hombre del campo. Un campesino musical a quien no le importa demasiado si el terreno es popular o no, clásico o moderno, conservador o vanguardista. Por algo hice una obra que se llama Suite Antipopular. (ver nota aparte)


4) En los titulos de tus composiciones se trasluce cierta irreverencia y desacartonamiento, que no es frecuente en la musica clasica. ¿Es una actitud de provocacion o de aunar compartimentos estancos?

Basicamente, responde a la creencia de que un título o un nombre no puede dar cuenta acabada y completa de una música instrumental. Es más, finalmente las palabras suelen fracasar si es que pretenden abarcar o incluír entero el objeto, sujeto o fenómeno al que se ligan. Así es que aprovecho esa especie de espacio en blanco que es el nombre de una obra para joder.


5) ¿como se complementan tus multiples profesiones de musico, periodista y medico?

No sé como, pero seguro que se conectan y complementan y nutren y potencian y ayudan. Por lo pronto, ya sé que no podría dedicarme sólo a una de mis vocaciones. Suele suceder que por ejemplo cuanto más exigencias musicales tengo, (por caso, completar una obra o preparar una grabación o un concierto) el periodismo aparece pidiendo más, como una interferencia. Pero sin ese aparente obstáculo, no podría terminar esa obra o preparación. Y a la inversa. Cada actividad resulta así una especie de coartada para las demás.


6) Desde tu condicion de periodista especializado en musica del diario Clarin, recibiras mucha informacion.¿Como ves la escena musical en Argentina?

La posibilidad de acceder a mucha información plantea el temible riesgo de la desinformación. Es mejor no perderse entre tantos datos que, finalmente, son apenas detalles que pueden diluír la percepción panorámica. Por lo tanto, mi visión de la escena musical argentina trata de esquivar ese riesgo, y existe a pesar de tanta supuesta información. Pero al mismo tiempo, la experiencia periodística en un medio masivo me ha ayudado a comprender precisamente los fenómenos musicales masivos, cuya relación con la música es precisamente muy relativa. Argentina es una nación joven, cuyo deporte favorito consiste en preguntarse en qué consiste su nacionalidad, un vicio que no es imaginable para un chino, un sajón o un ruso. La nacionalidad, como la personalidad, debería quizás entenderse como un resultado y no como un presupuesto. La tradición de la joven Argentina es por lo tanto muy corta de vida, y para colmo, también de miras, y de oídas. Es un paisito mas bien soberbio, conservador, represivo y reprimido, creo yo, que ha tenido la suerte de contar con algunos individuos que la han honrado con su trabajo artístico. Gardel, Piazzolla y algunos más... El resto está por verse. Para decirlo de otra mala manera, no es lo mismo ser "el mejor de la Argentina" que ser bueno.


7)Proximamente estaras viajando a Estados Unidos. ¿Quienes te acompañan, cual es es itinerario y que material presentaran?

Con Fernando Suárez Paz (a) El Negro estaremos presentando próximamente en Estados Unidos el Concierto en Canto Negroriano, para violín y orquesta. Hay mucho más que planes para tocarlo y editarlo en CD allá. Y otros proyectos de calibre similar, que no sería bueno quemar por apurados. Luego tengo una invitación para viajar a Medio Oriente en noviembre y veremos que pasa por allí.


8) ¿Tenes pensado editar un nuevo CD con este material?

Tal cual. En los próximos tiempos serán editados el Negroriano, el primer volumen de mis cosas para piano tocadas por la gran Susana Kasakoff, un par de obras de cámara que me han encomendado, una obra para orquesta de cuerdas que se estrenará y será grabado por un conjunto de cámara muy conocido hacia fin de año, y... quien sabe que más puede surgir o cancelarse.




Agosto 1999